En el mundo de la logística, la contratación de servicios de transporte puede resultar especialmente compleja para las empresas, que deben compaginar el mantenimiento de una cadena de suministro fluida con el control de sus costes. Ahí es donde entra en juego el cargador del transporte: un actor clave que desempeña un papel fundamental en la organización del transporte de mercancías.
¿Qué es una orden de transporte?
La orden de transporte, u OT, es el punto de partida de cualquier movimiento en la cadena logística. Representa el contrato que vincula al cargador con el transportista, en el que se especifican los detalles de la mercancía a transportar (naturaleza, peso…), los lugares de carga y entrega, los horarios, las condiciones de transporte, el tipo de vehículo utilizado, el seguro de la mercancía y las condiciones de pago. La orden de transporte es el pilar sobre el que se sustenta toda la operación logística, y su precisión es fundamental para evitar retrasos, costes innecesarios y problemas de todo tipo.
¿Quiénes son los cargadors en el sector del transporte?
Los cargadors del transporte son, por definición, cualquier entidad que celebre un contrato de transporte con un transportista. Pueden ser particulares (por ejemplo, en el marco de una mudanza), organismos públicos, ONG o incluso asociaciones. Pero, en la gran mayoría de los casos, los cargadors del sector del transporte son empresas (industriales, importadores, exportadores, distribuidores, fabricantes, empresas agroalimentarias) que necesitan recurrir a servicios de transporte.
Tres ejemplos para ilustrar los diferentes perfiles de los cargadors:
- Un fabricante de recambios de automóvil que envía su producción a las fábricas de montaje de vehículos.
- Una ONG internacional especializada en la atención a víctimas de catástrofes naturales que transporta medicamentos, kits de emergencia y productos alimenticios de primera necesidad a las zonas afectadas.
- Una quesería artesanal que comercializa parte de su producción a través de un supermercado local y varios restaurantes.
¿Qué papel desempeña el cargador en el transporte?
El cargador en el transporte desempeña un papel central y esencial a lo largo de toda la cadena logística, ya que es el enlace entre el remitente, el transportista y el destinatario. Su función consiste en planificar, coordinar y supervisar el transporte.
Más concretamente, se encarga de:
- organizar los movimientos de mercancías y los lugares de carga y descarga;
- planificar las rutas;
- seleccionar a los transportistas;
- negociar los precios de los servicios y su pago;
- gestionar toda la documentación relacionada con el transporte;
- asegurarse de que todo el proceso se desarrolle correctamente.
Y cuando las cosas no salen según lo previsto (retrasos, daños en la mercancía, errores en la entrega y otros imprevistos), el cargador debe hacer frente a la situación y encontrar la solución a los contratiempos que surjan.
En definitiva, es el director de orquesta de toda operación logística y su función es esencial para garantizar una logística eficaz y rentable.
Elección del transportista: ¿qué criterios debe tener en cuenta un cargador?
Las necesidades específicas del cargador varían en función de numerosos factores. Sin embargo, se considera que, por regla general, el precio del transporte, la ejecución del servicio en plazos competitivos y la seguridad de la mercancía constituyen un trío de requisitos muy comunes.
Además, en función del tipo de mercancías, el lugar de entrega o los objetivos de la empresa, pueden entrar en juego otros parámetros que influyan en las necesidades del cargador.
Algunos pueden buscar una gran flexibilidad (en términos de volúmenes enviados o de destinos, por ejemplo), mientras que otros darán prioridad al seguimiento en tiempo real de las mercancías transportadas o a la posibilidad de combinar distintos modos de transporte (por carretera, ferrocarril, aéreo o marítimo). La calidad del servicio de atención al cliente también puede ser un factor decisivo, al igual que la eficiencia administrativa y normativa, especialmente en el ámbito del transporte internacional.
Por último, ya sea por convicción o por razones de imagen, muchos cargadors se preocupan por el impacto medioambiental de sus envíos. De hecho, la reducción de las emisiones de carbono se está convirtiendo en un criterio ineludible ante la emergencia climática: en Francia, el sector del transporte es el principal emisor de gases de efecto invernadero.
Los distintos actores de un servicio de transporte
El sector del transporte es un ecosistema complejo en el que intervienen múltiples partes interesadas. Entre ellas se encuentran el cargador, el transportista y el destinatario.
Pero también hay otros actores e intermediarios que desempeñan un papel importante, sobre todo a través de la subcontratación.
Como es el caso del corredor de transporte, que ofrece un servicio de intermediación entre los cargadors y los transportistas. En el ámbito de la logística internacional, se habla entonces de transitario o de comisionista de transporte. Este profesional es un experto en la normativa y en las cuestiones relacionadas con el comercio internacional.
Algunas operaciones de transporte multimodal o servicios atípicos pueden requerir recurrir a un fletador. Este especialista permite al cargador contratar un medio de transporte propiedad de un tercero (buque, tren, camión o incluso avión), lo que supone la subcontratación de servicios de transporte.
El transporte de mercancías también puede requerir recurrir a una amplia gama de intermediarios que prestan servicios especializados en logística, como el almacenamiento, la manipulación, el embalaje de las mercancías o la gestión de las devoluciones.
Por último, no hay que olvidar a los proveedores de tecnología que ofrecen soluciones de software para optimizar las operaciones logísticas, como los sistemas de gestión del transporte (TMS), que permiten simplificar la labor del cargador.
Estas soluciones son hoy en día imprescindibles para racionalizar y coordinar las operaciones de la cadena de suministro, especialmente en lo que respecta a la comunicación. Se trata de un reto importante, ya que una comunicación eficaz con el transportista y con todos los intermediarios es clave para garantizar que las mercancías lleguen a su destino a tiempo.
Transporte de mercancías: ¿qué responsabilidades conlleva?
El envío de mercancías no es un proceso baladí. Como acabamos de ver, se trata de operaciones muy variadas en las que intervienen numerosas partes implicadas. Además, pueden surgir muchos imprevistos durante este proceso. A continuación se explica, en función de la naturaleza del problema surgido, cómo se distribuye generalmente la responsabilidad:
| Imprevisto | Ejemplo | Problema planteado | Responsabilidad |
|---|---|---|---|
| Retraso | Atascos, averías, inmovilización del vehículo, accidentes, desvíos, obras, problemas de carga, condiciones meteorológicas adversas… | Perturbaciones en la cadena de suministro, incumplimiento de los plazos, costes adicionales. Posible pago de indemnizaciones. | Transportista: responsable de cumplir los plazos de entrega acordados. Cargador: tiene la obligación de facilitar información precisa sobre los horarios y las necesidades. |
| Daños en la mercancía | Mercancías dañadas debido a una manipulación inadecuada, a problemas meteorológicos o a la ruptura de la cadena de frío. | Pérdida de valor de la mercancía, o incluso imposibilidad de comercializarla. Pérdida de beneficios. Posible pago de indemnizaciones. | Transportista: responsable de la mercancía durante la prestación del servicio de transporte, salvo en caso de fuerza mayor. Cargador: debe asegurarse de que la mercancía esté correctamente embalada y etiquetada para minimizar el riesgo de daños. |
| Pérdida | Mercancías perdidas durante el transporte. | Incumplimiento de plazos, lucro cesante, litigios. Posible pago de indemnizaciones. | Transportista: responsable de la seguridad de la mercancía durante el transporte. Cargador: debe proporcionar documentación precisa y notificar cualquier pérdida de inmediato. |
| Problema de cumplimiento normativo | Incumplimiento normativo al pasar por la aduana. | Incumplimiento de los plazos, inmovilización del vehículo, trámites burocráticos, pérdida de ingresos. | Transitario y cargador: deben asegurarse conjuntamente de que las mercancías estén debidamente documentadas y cumplan con la normativa vigente. |
| Problemas jurídicos | Incumplimiento de la normativa nacional. | Retrasos, trabas administrativas, pérdida de ingresos, posible intervención de los servicios aduaneros o policiales, multas. | Todas las partes implicadas tienen responsabilidades legales en materia de cumplimiento normativo. |
| Caso de fuerza mayor | Perturbación del transporte debido a un acontecimiento imprevisible: huelga, catástrofe natural, conflicto, pandemia, etc. | Retrasos, lucro cesante. | Responsabilidad compartida o atenuada en función de las cláusulas del contrato. |
Cabe señalar que el reparto de responsabilidades puede estar regulado por contratos, leyes y convenios internacionales, como el Convenio de Varsovia para el transporte aéreo o el Convenio CMR para el transporte por carretera. Es fundamental que los cargadors comprendan estos aspectos jurídicos para evitar litigios costosos. Se recomienda encarecidamente consultar a un profesional jurídico o redactar un contrato de transporte preciso para aclarar las responsabilidades en caso de posibles problemas.
Los retos del transporte: acceso y opacidad de la oferta
Como cargador, el sector del transporte plantea dos retos que hay que superar: acceder a soluciones de transporte adecuadas y acabar con la opacidad que rodea a la oferta de transporte y sus precios.
De hecho, la oferta suele ser desmesurada y encontrar la empresa capaz de proporcionar el servicio de transporte ideal suele suponer un proceso tedioso. Otra dificultad en lo que respecta al acceso a la oferta de transporte es el calendario. Algunas épocas del año coinciden con picos de actividad económica, durante los cuales los transportistas se ven desbordados. Por ello, sus servicios resultan prácticamente inaccesibles durante largos periodos.
La opacidad de la oferta de transporte añade una complejidad adicional a la situación. A menudo, comparar las ofertas resulta complicado, ya que cada transportista tiene sus propias condiciones, precios y ventajas competitivas. Para los cargadors, a veces resulta difícil orientarse…
¿Cómo puede un TMS simplificar tu día a día?
Aquí es donde la tecnología entra en juego para transformar el día a día de un cargador. La digitalización de la cadena de suministro, facilitada por herramientas como el Sistema de Gestión del Transporte (TMS), ofrece soluciones concretas a los retos a los que se enfrentan los cargadors.
Con un TMS como el que ofrece Shiptify, los cargadors se benefician de funciones muy útiles:
- Solicitar presupuestos a uno o varios transportistas de forma rápida y sencilla, en solo 4 minutos y con un solo clic.
- Recibir y comparar las ofertas de los transportistas, centralizadas y analizadas, para tomar una decisión acertada.
- Realizar un seguimiento constante del estado de sus envíos, desde la recogida hasta la entrega.
- Reaccionar de inmediato en caso de problemas, como la negativa del conductor a cargar la mercancía o la negativa del destinatario a recibirla.
- Gestionar eficazmente el tráfico en sus instalaciones gracias a un sistema optimizado de concertación de citas.
- Disponer de una visión global de la actividad a través de indicadores de rendimiento, lo que permite gestionar la actividad y reaccionar con rapidez ante las incidencias reasignando los recursos allí donde sean necesarios.
- Automatización de tareas repetitivas: los TMS permiten automatizar numerosas tareas administrativas, como la gestión de documentos, la facturación y el seguimiento de los pagos. Esto libera un tiempo muy valioso para los cargadors, lo que les permite centrarse en aspectos más estratégicos de su actividad.
Gracias a los TMS, los cargadors pueden lograr un ahorro considerable al tiempo que mejoran su eficiencia. Shiptify destaca por su avanzada solución TMS, que ofrece numerosas ventajas.
¿Cuál es la diferencia entre el tracking y el tracing?
El tracking permite conocer la ubicación y el estado de una mercancía en tiempo real durante su transporte, mientras que el tracing consiste en reconstruir el recorrido completo de un producto para identificar su origen, las operaciones realizadas y los actores implicados. Ambos conceptos son complementarios y forman parte de la trazabilidad logística.
¿Qué sectores necesitan una trazabilidad avanzada?
Aunque la trazabilidad beneficia a cualquier empresa, resulta especialmente importante en sectores como el agroalimentario, el farmacéutico, la automoción, la aeronáutica, el comercio electrónico y los productos de lujo, donde es necesario garantizar la calidad, la seguridad o el cumplimiento de la normativa.
¿Qué tecnologías se utilizan para el tracking y el tracing?
La trazabilidad se basa en tecnologías como los códigos de barras, las etiquetas RFID, los dispositivos GPS, los sensores de temperatura y humedad, las cámaras y los lectores RFID. Estos sistemas recopilan información que posteriormente se centraliza en soluciones como un ERP, un WMS, un TMS o una plataforma RTTV.
¿Cómo puede un TMS mejorar la trazabilidad logística?
Un TMS centraliza la información de transporte en una única plataforma, facilita el seguimiento de los envíos en tiempo real y comparte los datos con todos los actores de la cadena de suministro. Esto mejora la visibilidad, agiliza la toma de decisiones y permite reaccionar con mayor rapidez ante incidencias o retrasos.
¿Por qué es importante la trazabilidad en la cadena de suministro?
Una buena trazabilidad mejora la experiencia del cliente, reduce las pérdidas y los robos, facilita el cumplimiento normativo, optimiza las operaciones logísticas y agiliza la gestión de devoluciones. Además, proporciona la información necesaria para analizar incidencias y mejorar continuamente el rendimiento de la cadena de suministro.


